martes, 7 de agosto de 2012

La leyenda del Viejo Cuentachistes

Cuenta la leyenda que en Almagro merodea un hombre de estatura media y avanzada edad que siembra el terror por todo el pueblo.

Las víctimas que mas frecuenta son niños y adolescentes, pero nunca debes bajar la guardia, pues puede estar acechando mas cerca de lo que crees.

Una vez esta extraña especie del centro de la Mancha te atrapa es prácticamente imposible escapar de sus garras, y aquellos que lo han conseguido se han vuelto locos en el intento. Su horrible tortura puede prolongarse durante minutos, minutos que se convierten en los mas largos de tu vida.

Cuando su mirada posada sobre esa eterna sonrisa maquiavélica te encuentra, solo tienes unos segundos para reaccionar y huir lo mas rápido posible de ahí. Si no lo logras inicia su ataque: comienza por un chiste rápido y certero que no te da tiempo a evadir: ¿Como se dice 99 en chino? En ese momento tu piensas: si digo "cachichen" y le jorobo el chiste se dará por aludido y se ira; pues no es así, ya puedes decirle lo que quieras que el hará caso omiso y te responderá: "cachichen" y comenzara a reírse, carcajada a la cual respondes con una risa histérica con la ceja arqueada que no sabes muy bien porque lo haces, ¿por pena? ¿Porque te ha hecho gracia? Eso ultimo no por favor, mientras piensas eso ya ha comenzado a contar el segundo, normalmente de chinos también, al que respondes con una sonrisa y un sonido que no se sabe muy bien que vocal es, y que tampoco sabes porque lo has hecho.

Cuando ya va por el quinto chiste intentas excusarte para irte, el te contestara con otro chiste, ahí el pánico se apodera de ti y sales corriendo, mientras miras hacia atrás y ves esa sonrisa clavada en ti: jamás te olvidara.

lunes, 6 de agosto de 2012

Diferencias entre habla mujeril y habla masculina


Según la lingüísta norteamericana Deborah Tannen,las chicas tienden a hablar largo y tendido sobre un mismo tema, mientras que los chicos saltan de un tema a otro, y son capaces abordar más de cincuenta temas diferentes en el tiempo que sus compañeras dedican a uno solo. Por otro lado, Tannen distingue entre conversaciones afectivas, que ponen énfasis en mostrar similitudes y compartir experiencias, más frecuentes entre mujeres, y las conversaciones informativas, centradas en contar historias y propias del género masculino.

Por su parte, la lingüista Lunette Hirschman ha observado que las mujeres emiten frecuentemente sonidos mientras les hablan (“mmm”, “ajá”, “sí”). Sin embargo, los hombres suelen escuchar en silencio. Las mujeres pueden interpretar ese silencio como falta de atención. Y ellos perciben que sus compañeras no se callan porque están impacientes mientras les escuchan.

Existen otras diferencias en la forma de usar el lenguaje más anecdóticas. Por ejemplo, las féminas suelen iniciar conversaciones con “oye” o “¿sabes qué?” para asegurar la atención de su interlocutor, utilizan más que los hombres los diminutivos y las fórmulas indirectas ("¿qué tal si fuéramos pasando?" en vez de "nos vamos"), y echan mano de términos más precisos en el terreno emocional y sensorial, como los nombres de los colores. En cambio, el registro escatológico está reservado casi exclusivamente al género masculino. 


Fuente: Muy Interesante